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Investigación global pone al descubierto falta de supervisión en implantes médicos

ICIJ y Ojo Público trabajaron en conjunto para poner al descubierto una serie de "agujeros" legales que han permitido la colocación de implantes médicos defectuosos en pacientes en el Perú y otra partes del mundo.


29 de Noviembre del 2018 Compártelo:  

Una investigación global ha logrado poner al descubierto la irregular distribución de aparatos médicos defectuosos por parte de multinacionales en varios países del mundo.

La investigación “The Implant files” promovida por International Consortium of Investigative Journalists (ICIJ) en una alianza con 58 medios en 36 países ha revelado, gracias a su trabajo conjunto con Ojo Público, que el Perú no es ajeno de haber implantado dispositivos médicos defectuosos en pacientes.

La periodista Fabiola Torres explica de forma minuciosa cómo estos aparatos defectuosos llegaron al país sin ningún problema, pese a la existencia de cientos de denuncias de pacientes en Estados Unidos, quienes presentaban demandas contra Johnson & Johnson, distribuidores de prótesis defectuosas para la rodilla, las cuales, según la investigación, fueron 64 unidades.

Dos de las transnacionales que mayores ingresos perciben, Medtronic y Johnson & Johnson, con 30 billones y 26.6 billones de dólares en ingresos, son las que encabezan también una serie de juicios y multas porque sus productos ocasionaron años en miles de pacientes, según The Implant Files.

Aparatos médicos defectuosos en el Perú

¿Pero cómo ingresan estos aparatos defectuosos al país? ¿Qué criterios de evaluación y supervisión existen sobre ellos? Torres responde muy bien a estas dudas que se generan al pensar en la gran responsabilidad que se debe tener al tratarse de aparatos que son colocados en el cuerpo humano con el fin de mejorar la calidad de vida de miles de personas, pero que finalmente terminan convirtiendose, en ocasiones, en causales de su muerte.

En primer lugar, según detalla, el implante o dispositivo médico para poder llegar a colocarse en un paciente, debe pasar por una evaluación que realiza la FDA, el principal agente encargado de la regulación de alimentos y medicamentos. Con la aprobación de esta entidad, cualquier producto puede ser comercializado.

Cuando estos productos llegan al Perú, es la Dirección General de Medicamentos Insumos y Drogas (Digemid) la encargada  de otorgar el registro sanitario para que estos productos pueden ser vendidos en el país.

Dicho registro sanitario se basa en una “evaluación” que es un control en base a la información científica y administrativa que proporciona la empresa que está interesada en su comercialización, no se trata de una evaluación propia de calidad, sino que basta con que cuenten con la autorización de la FDA o de autoridades de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

Lo preocupante no es solo eso, sino que "una vez que los aparatos médicos son vendidos a los hospitales y clínicas del país, la Digemid les pierde el rastro.”, según indica la investigación.

Fabiola Torres (Ojo Público), en colaboración con Mayté Ciriaco, José Luis Huacles y Rocío Romero han logrado realizar un importante cruce de base de datos sobre los aparatos médicos importados al Perú y el registro de las alertas de retiros de la FDA entre los años 2009 y 2018. Además, muestran el historial de demandas de doce gigantes de la tecnología médica.

The Implant Files es sin duda un gran trabajo de periodismo de investigación que ha revelado un negocio que se basa en mecanismos y se aprovecha de vacíos legales para continuar en el mercado sin importar a quiénes y a cuántos pone en  riesgo.

Lee aquí la investigación completa de Ojo Público.

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